Sergio Campos | La peineta de Cooperativa

Sergio Campos
La peineta de Cooperativa

Publicado el 17 marzo 1991

Nueve años cumplió como conductor del Diario de Cooperativa y cuatro meses en Meganoticias Nocturno, que fue su estreno en televisión. Si se buscan razones para su éxito indiscutible, no debería olvidarse una que puede ser la principal: a los 18 años ya era profesor normalista titulado y hacía clases a niños de inteligencia menor. Ahí aprendió a usar lenguaje simple, a reiterar el mensaje y a sintetizarlo en forma comprensiva.

-Me di cuenta de que si a esos niños limítrofes les enseñaba con el mismo lenguaje y sistema que había aprendido para niños de inteligencia superior, la peineta no pasaba.

Perfeccionó su sistema de pasar la peineta cuando después de 1973 trabajó dos años en Buenos Aires resumiendo informaciones para la agencia Noticias Argentinas, destinada a servir a diarios pequeños y a radios. Su capacidad para improvisar frente al micrófono y a las pantallas no parece, sin embargo, una cualidad adquirida, sino congénita o heredada. Antes de que se le haga una sola pregunta es capaz de ponerse a hablar durante quince minutos sin pausa, saltando de un tema a otro agarrado de una hebra cualquiera, de una palabra, de un gesto.

Se trata de un conversador tan entretenido como compulsivo, que admite tener un “grado de neurosis que está un poquito más arriba de la media de la población”. Eso no parece raro conociendo el ritmo de trabajo en las comunicaciones. Y, sobre todo, el suyo: se levanta a las 5 y media de la madrugada para leer las noticias de Cooperativa, y en Megavisión termina a las 11 y media de la noche. Es cierto que hace siestas y descansos familiares, pero también tiene que trabajar leyendo diarios, revisando textos y grabaciones.

Sergio Campos Ulloa (41 años, casado, 3 hijos), tal vez la voz más popular de las radios de Chile,  tiene una posición ideológica y filosófica distinta a sus años de Escuela Normal, cuando era radical y miembro de la Fraternidad  Juvenil, primer escalón de la Masonería. Ahora está decepcionado por el rol que jugó esa orden durante el régimen militar, y en lo ideológico se siente un socialista renovado.

Se le cerraron los micrófonos junto con el golpe militar y meses más tarde fue exonerado como profesor. Viajó entonces al extranjero y de paso por Buenos Aires le ofrecieron trabajo en tareas de redacción periodística y administración. A los tres años de exilio voluntario, su mujer lo convenció de que regresaran a Chile. Empezó con clases en un colegio católico de Vitacura y muy pronto ya hacía pequeñas cosas en Radio Cooperativa de Santiago.

¿En qué piensa cuando en el TV escucha a los siguientes personajes?

Ricardo Lagos: Carismático; Jaime Guzmán: Vehemente; Volodia Teitelboim: Crisis; Evelyn Matthei: Talento; E. Frei R-T.: Trascendente; Gral. (r) Manuel Contreras: Oscurantismo; Patricio Aylwin: Líder.

¿Qué le gustaría estar haciendo de aquí a cinco años?

Trabajando en la BBC de Londres, en la Radio, Televisión Española, o conduciendo en Chile un programa de TV de gran envergadura, cuyos contenidos no revelaré para evitar el plagio.

¿Por qué tanta gente joven tiende a la convivencia de pareja y rechaza o posterga el matrimonio?

Los últimos 17 años estuvieron marcados por la inestabilidad económica y el miedo. La falta de oportunidades de estudio y trabajo mostraron al matrimonio como una empresa de alto riesgo. Prefieren probar, experimentar… no quieren el fracaso.

Perdone la brutalidad de mi pregunta, pero ¿qué cree que ha ganado la humanidad teniéndole a usted?

No creo que la humanidad haya ganado mucho, pero Chile ha ganado un buen aporte.

¿Con qué “automatismos superfluos?” manifiesta su nerviosismo o tensión?

Rascarme la cabeza como si tuviera liendres.

¿Cuáles son sus comportamientos más compulsivos?

Arreglarme la corbata, antes de salir al aire. Me la arreglo tanto que a veces me queda chueca igual.

¿Cómo reacciona cuando le incomoda la soledad? ¿Qué hace?

Pongo la radio y leo un diario, aunque sea del año pasado.

¿Lo menos que le gusta de usted?

El desorden.

¿Lo más que le gusta de usted?

La perseverancia.

Actitud masculina que le saca de quicio.

El machismo. Que en vez de hablar de las mujeres, hablen de las “minas”.

Actitud femenina que le saca de quicio.

La sentencia “Todos los hombres son iguales”.

¿Qué le parece el día domingo?

Un día maravilloso, pero angustiante al final de la jornada. Es que se huele el lunes.

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