Karin Ebensperger | “Me gusta que el chileno sea gris”

Karin Ebensperger
“Me gusta que el chileno sea gris”

Publicado el 17 febrero 1992

Para los amantes del “estilo Canal 13”, nos hallamos ante una mujer inteligente, clara de ideas y de belleza envidiable. Para los otros, un poquito doctoral, bonita pero muy alemana, y en lo ideológico más conservadora de lo tolerable. Ella lo sabe y talvez le afecta, aunque sin trancarle la lengua. Lo que le importa muy de veras es la familia que ha formado con el ingeniero Sergio Eguiguren Muñoz, padre de sus cinco hijos, presentados siempre a la prensa vestidos y sonrientes como para una visita oficial a Buckingham Palace.

De ella la cara ya es famosa: también su estilo. Sabemos que su madre es la ex atleta Marlene Ahrens y su suegro, el importante corredor de propiedades y organizador de ligas de fútbol Sergio “Colorín” Eguiguren.

Su rasgo de personalidad más fuerte.

Creo que soy afectiva hasta el extremo del dolor.

¿Qué es lo que menos le gusta de la vida que lleva a causa de la TV?

Que a veces me tratan como el Oráculo de Delfos en la vida social.

¿Por qué ha llorado alguna vez frente a su pareja?

¿Alguna vez? ¡Mil veces! Los afectivos somos llorones.

¿En qué cosas concretas advierte usted confusión o crisis moral en Chile?

En el pelambre. En esa falta de respeto hacia el prójimo.

¿Qué bromas le hacen siempre quienes la quieren?

Me encuentran muy alemana. Cuando me dio otitis dijeron que era por Don Otto.

¿Cómo son sus relaciones con el sentimiento de culpa?

Pido perdón al tiro, antes que la culpa se transforme en sentimiento.

¿Qué le gusta de la DC chilena? ¿Qué le cambiaría?

Me gusta su origen con énfasis en lo social. Le cambiaría su indefinición.

¿Qué le gusta del PPD? ¿Qué le cambiaría?

Lo renovado me gusta. Es como un aire fresco. Le cambiaría la falta de un perfil propio.

¿Qué le gusta de la UDI? ¿Qué le cambiaría?

Me gusta su trabajo en las poblaciones. Le cambiaría la actitud de club de amigos.

¿Qué sintió y qué hizo el 11 de septiembre de 1973 y los días inmediatos?

Sentí un gran alivio. Pasé pegada a la radio y a la TV.

¿Qué cosa puede ser la más difícil de llevar armónicamente en la vida matrimonial?

El auto. Cuando vamos con los cinco niños, la nana y el perro.

¿De qué conductas suyas o rasgos de carácter se quejaban sus padres?

Se quejan todavía. Me carga planificar las vacaciones con meses de anticipación. Me cargan los horarios estrictos cuando no son indispensables y me cargan los “hay que…”

¿Qué modelo humano le atrajo en su juventud?

Robin Hood, que no le quitó a los ricos para darles a los pobres, sino a los abusadores para darle a los necesitados.

De los socialismos reales, ¿qué rescataría para Chile?

Nada de sus resultados prácticos. De sus ideales, el haber despertado conciencia respecto a los derechos de los obreros cuando aún no eran reconocidos.

Dicen que la Concertación parece un tanto desmemoriada. ¿En qué aspectos cree advertirlo usted?

No advierto falta de memoria, sino el propósito de no recordar los aportes del gobierno anterior. Por eso no hay política de Estado, salvo en unos pocos rubros.

¿En qué frases todos los chilenos estaríamos de acuerdo?

Las mujeres: “Es regia, pero fresca”. Los hombres: “Es inteligente, pero ladrón”.

Cuente cuando fue la última vez que castigó o golpeó a alguien y diga por qué.

A lo más, mechoneo. No golpeo.

¿Por qué la mujer ha tenido menos presencia que el hombre en actividades que pueden desarrollarse puertas adentro, como la pintura o la literatura?

Porque puertas adentro, como puertas afuera, la mujer tiene la mente puesta en los hijos. ¿Ha visto cómo los maridos leen concentradamente el diario mientras los niños pelean, la guagua llora, llega el lechero? ¡Envidiable!

¿Cree usted que el chileno es hombre-gris o se trata de una generalización absurda?

Es gris. Yo lo veo como positivo. Porque es medio, reservado. No veo cuál es el afán de inculcar actitudes extrovertidas y tropicales, contrarias a nuestra idiosincrasia.

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