Julio Jung |  Un neurótico que se hace querer

Julio Jung
Un neurótico que se hace querer

Asegura Julio Jung que él gusta a la gente por sus personajes, no por él mismo. Eso le hace amar el teatro intensamente. Deja de ser “fome y un poco asustadizo”, como se siente en la vida real. Por la misma razón, cuando tuvo dificultades para hacer su trabajo al arribar a Venezuela, en 1975, sufrió una crisis inolvidable.

“Me pasé quince días encerrado en una pieza sin salir ni a comer. Fue una depresión horrible que me duró tres meses y me marcaron para siempre de una manera muy positiva. Me hicieron más maduro, más hombre. Antes era un muchacho acostumbrado a que todo me saliera con relativa facilidad”.

Hay un actor teatral que en su relación de pareja y en el amor se ha definido a sí mismo como “inconstante”, inmaduro absoluto, veleta, incapaz de ser fiel…” ¿Se atreve a darnos sus iniciales?

-J.J.

¿Cuál es la coquetería masculina que usted acepta o practica?

-Lociones, perfumes, colonias, loción para platear canas, relojes Cartier, zapatos de gamuza, camisas de seda, trajes de marca y todo lo que me pueda convertir en un buen consumista.

Cuando usted habla de sí mismo, ¿le duele mucho interrumpirse?

-Terriblemente.

¿Cuáles son las profesiones o actividades más distantes de su vocación?

-Secretario ejecutivo bilingüe, maestro tornero segundo, técnico en computación, futbolista, carabinero y militar.

Ha dicho usted que si no tuviera angustias, depresiones y neurosis, no sería feliz. ¡Exijo una explicación!

-Francamente, la vida sin angustias, depresiones y neurosis sería una lata.

Monseñor Ahumada sostenía que los hombres casados pueden dividirse entre pillados y no pillados. ¿Dónde se clasifica Ud.?

-Entre los pillos.

¿Qué haría si una joven entrara imprevistamente desnuda a su taller?

-Le preguntaría de inmediato: “M’hijita, ¿qué puede hacer este pechito por usted?”

¿Qué virtud suya intentaría que se le reconociera como acto de justicia?

-Mi afán perfeccionista.

¿Su rasgo de personalidad más dominante?

-Gritón exaltado y compulsivo.

Un insensato ya difunto (que de Dios goce) aseguró que es más fácil desvestir a una mujer que vestirla. ¿Cómo le respondería usted?

-Creo en el autofinanciamiento.

¿Qué libro el gustaría escribir si tuviera todos los talentos?

-La saga de Chile del 70 al 85.

Como buen conocedor, ¿qué cualidad le agregaría a la mujer chilena? No se corra.

-Piernas y trasero.

¿Qué siente frente a la homosexualidad?

-¿De frente o de espalda?

¿Qué le parece el domingo?

-Tenebroso y aburrido

¿Qué siente cuando se enfrenta a la certeza de ser una persona famosa o reconocida en su medio?

-Que todo eso no sirve para nada y que al fin de cuentas, uno no le importa un carajo a nadie.

Idealmente, ¿en qué cargo se sentiría usted empleando a fondo sus capacidades, satisfaciendo sus ideales y colmando su entusiasmo?

-Con lo que tengo: actor libre, sin compromiso partidista, sin comulgar con redas de carreta y creyendo firmemente en una real y sólida y transparente democracia.

¿En qué condición s vida se haría casi intolerable?

-Sin público.

¿Qué cosas ha inventado el chileno, según usted?

-El hueveo, el chaqueteo, la nada, y frases para el bronce. “Soldado, amigo, el pueblo está contigo”. “Vamos bien, mañana mejor”. “Luchando, creando poder popular”. “La alegría ya viene”. “Gana la gente”, y muchas pero muchas más.

¿Qué virtud suya intentaría que se le reconociera como acto de justicia?

-Que siempre o dije todo y de frente. Nunca he callado por conveniencia.

Ver texto publicado en revista en formato PDF Julio-Jung