Hermógenes Pérez de Arce  |  “No siento gran admiración por nadie de mi edad”

Hermógenes Pérez de Arce
“No siento gran admiración por nadie de mi edad”

Abogado, dueño de imprenta, ex diputado, polemista sin miedos ni frenos, conservador de nacimiento, ha sido un gran animador de la vida política chilena y periodista de muchos amigos y enemigos cuando fue director del diario La Segunda. Un golpe al ego: poco antes de su fallida candidatura senatorial por Santiago Oriente, tras el fin de la dictadura de Pinochet, no pudo aprobar su último examen en Economía de la U. Católica de Santiago, por segunda vez. Su titulación quedó en suspenso por tiempo indefinido.

Aquí se nota algo de lo que es y en lo que no transige.

De sus contemporáneos ¿a quién más admira?

-No siento gran admiración por nadie de mi edad.

¿A quién le daría un boleto a Marte sin regreso?

-Si lo digo me pueden excomulgar.

¿Cuál es el defecto ajeno que mejor tolera?

-La adulación.

¿Qué siente frente a la homosexualidad?

-Si es discreta y recatada, comprensión; si es impúdica, repugnancia.

¿Cuál es la época histórica más admirada por Ud.?

-La Edad Victoriana, en Inglaterra.

¿Cuál es, a su juicio, la profesión más mentirosa?

-En la política y el periodismo resulta difícil ceñirse estrictamente a la verdad.

Cuando se halla deprimido, ¿qué recuerdo le ayuda a sonreír?

-Sólo supero la depresión trabajando.

¿Qué le enfurece?

-La falta de espíritu público del chileno común.

¿Qué modelo humano le atrajo en su juventud?

-John F. Kennedy.

¿Qué epitafio lo identificaría bien?

-“No claudicó”.

¿Por qué siente mayor curiosidad?

-Por la parapsicología y la vida extraterrestre.

¿Su pensamiento sobre la astrología?

-Tienda a creer que todas esas cosas tienen un fundamento serio.

¿Cómo es el dios en que cree?

-Misterioso, lejano y temible

¿Cómo son relaciones con la religión?

-Estables

De sus contemporáneos, ¿a quién más admira?

-Estoy en la duda entre Jorge Luis Borges y John McEnroe.

¿Cuál es el peor defecto que estaría dispuesto a reconocer aquí?

-La obcecación.

¿Qué libro daría a leer a toda persona para mejorar un poco el mundo?

Capitalismo y libertad, de Milton Friedman.

De los orígenes que usted conoce de sus antepasados, ¿cuál le parece el más presente en su personalidad y gustos?

-Tengo muy poca sangre británica, pero muchas veces me siento muy identificado con el carácter británico.

¿Con quién de sus contemporáneos le gustaría conversar?

-Con Mijail Gorbachov, para tratar de ayudarle en la fundamental y nobilísima tarea en que está empeñado, y a que supere la tremenda confusión que tiene en la cabeza.

De los socialismos reales, que parecieran en liquidación ¿qué cosas rescataría para Chile?

-No existe ninguna cosa del socialismo que no pueda conseguirse mejor en una sociedad descentralizada y respetuosa de las libertades individuales.

¿De qué manera practica la democracia en su casa?

 -En mi casa impera un régimen autoritario y no lo encabezo yo.

¿Su rasgo de personalidad más dominante?

-La independencia de juicio.

¿Qué le diría a Aylwin si, desde La Moneda, un día le pidiera un consejo?

-Haga un gobierno de centro derecha. No se arrepentirá.

Si pudiera resolver tener una hija linda, pero de inteligencia mediocre, o bien una feíta pero muy inteligente, a cuál escogería?

-Tengo la impresión de que en la vida se defienden mejor las mujeres bonitas, y que también lo pasan mejor. Las mujeres muy inteligentes suelen sentirse frustradas por cierta discriminación.

De todas las cosas que ha hecho, ¿qué le ha producido mayor satisfacción?

-Haber obtenido distinción máxima en mi memoria para recibirme de abogado.

¿Actividad distinta a la suya que le gustaría desarrollar?

-Me habría gustado ser novelista. Me agrada escribir, tengo facilidad para hacerlo y muchos temas me motivan.

¿Qué literatura prefiere?
-La prosa directa y tersa. Por ejemplo, las de Ramón María del Valle-Inclán en sus Sonatas. No le puedo encontrar el chiste al realismo fantástico de algunos autores contemporáneos.

¿Cómo le gusta trasnochar?

-No me gusta. Sólo lo haría por un motivo muy imperativo o muy excepcional.

¿Qué piensa cuando en la TV escucha a las siguientes personas? Ricardo Lagos. Razona bien y, en lo personal, le tengo cierta simpatía, aunque discrepamos. Jaime Guzmán. Admiro su coraje político. Volodia Teitelboin. Nunca lo he podido sorprender diciendo una verdad. Evelyn Matthei. Tremendamente femenina y atractiva; pero peligrosamente tenaz e inteligente para las aspiraciones masculina de predominio nacional. Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Un hombre confiable y honrado. General (r) Manuel Contreras. Lamento el daño que le hizo al gobierno anterior. Patricio Aylwin. Lo aprecio en lo personal, pero lo noto cada día menos tolerante e impaciente ante la incompatibilidad entre el programa de gobierno de la Concertación y el bienestar futuro del país.

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