Guillo Bastías |  “Después de las terapias quedé como piloto japonés”

Guillo Bastías
“Después de las terapias quedé como piloto japonés”

Publicado el 12 agosto 1991

Vivió con sus padres hasta los tres años; después, con unas tías. Sobre las razones de ese abandono no se niega a hablar, pero para no herir evita el tema hasta donde puede.

–¿Le duele?

–No es por mí. Después de las terapias quedé como piloto japonés. No me cuesta hablar del asunto.

Y sonríe con una expresión de niño, que desarma. Prefiere hablar de sus tres hijos y de su mujer (la segunda). También del barrio Plaza Brasil, donde creció hasta los trece años; de los severos Hermanos Maristas, donde su profesor de dibujo le descubrió que tenía dotes. Un día que no olvida.

Ahora lo saben en muchos países. En Alemania ganó el primer premio del Concurso Internacional de Humor Gráfico de Duisburg (1985); en Montreal el primer premio en comics del Salón Internacional de la Caricatura, y ahora acaba de editar en Santiago un libro que comienza a recorrer el mundo: El humor es más fuerte, en el cual recoge y repasa todo lo que ocurrió en Chile durante los años de la dictadura, y cuyo protagonista es Pinochet, de tapa a tapa convertido en un reyecillo más patético que cruel o divertido.

Quisimos saber cómo es el personaje que hace y deshace dentro del alma y el cerebro de Guillo Bastías. Antes de responder nos contó que estudiaba arquitectura para los días del Golpe, que una noche decidió irse de Chile cuando todos sus compañeros -menos él y otro- fueron detenidos. Becado en Alemania estudió cine, se vio todas las películas que escribieron la gran historia de este arte, tuvo que dibujar para ganarse la vida haciendo carteles que eran colgados quincenalmente en todas las universidades alemanas y finalmente no obtuvo otro título que uno que él mismo se dio: dibujante. El cine y la arquitectura quedaron latiendo, a la espera de que él se decida.

A los 40 años se encuentra tan bien instalado en el dibujo que seguirá por muchos años. Su doctorado lo hizo en Chile ilustrando crónicas de Isabel Allende en revista Clan (antes de su fama internacional); incorporando a la revista Apsi la ilustración editorial; animando reportajes y columnas en las revistas Visa Magazine y las de El Mercurio: Ya y Revista del Domingo.

¿Qué siente y cuál es su planteamiento frente a la homosexualidad?

Cada uno es dueño de dejarse las pestañas como quiera; pero sin imposiciones al resto.

Si se olvida de los duelos, ¿por qué ha llorado siendo adulto?

Me he puesto bastante llorón de grande. Agarro papa con el sufrimiento de otros, en la realidad, el cine o la televisión. Cuando me separé lloré por mi hija mayor.

¿De qué modo practica la democracia en su casa?

Acatando las decisiones de la mayoría de la familia (Susana, Malena, Catalina y Diego), sin acuartelarme bajo ninguna circunstancia.

De todas las cosas que ha hecho o conseguido, sin contar la familia, ¿qué le ha producido mayor satisfacción?

Haberme hecho una terapia, ya treintón, como Dios manda, con el Rafa. Haber lanzado al fin mi libro y el ser respetado profesionalmente por los que votaron No, por los que votaron Sí y por los que no votaron.

¿Actitud femenina que le saca de quicio?

La que le trabaja a la onda desvalida, la aprovechadora, la gomero, la histérica que necesita de hombres de éxito para enamorarse.

¿Y en el hombre?

La prepo, el violento, el onda cowboy, el machista y el arribista.

Modelo humano que le atrajo en su niñez.

Primero casi todos los santos que salían en la revista Vidas Ejemplares. Más grandecito, la Virna Lisi.

Para Chile ¿qué rescataría de los llamados socialismos reales?

Que no bastan las buenas intenciones. Que el hombre es un ser espiritual. Si no, no pasa.

¿Ha sido infiel?

Categóricamente no. ¿O sí?

¿Qué le provoca alegría?

La gente que pide disculpas y los que disculpan.

¿En qué se parece a sus padres?

En casi nada. No fui criado por ellos.

Comportamiento de los políticos que le resulta incomprensible.

No comprendo a los que quieren hacerse cargo del país y que no son capaces de hacerse cargo de su vida personal y familiar.

¿Dónde estaba entre el 11 y el 13 de septiembre de 1973? ¿Qué hizo?

Encerrado en un departamento santiaguino de la Remodelación San Borja. Con hambre. Cuando se acabó el toque de queda me fui a comer donde mi familia. Cuando volví me habían quemado mi biblioteca. Vivía con el artista Coco Silva y habíamos pasado los primeros días progresivamente espantados por lo que nos había tocado ver por la ventana.

¿Lo que menos le gusta de usted?

Ser corto de vista.

¿Lo que más le gusta de usted?

Mi dignidad.

¿Qué personas de TV le hacen reconciliarse con ese medio?

Pin-Pon, el Profesor Rosa y Bernardo de la Maza.

¿Qué avisos comerciales le producen un deseo incontenible de apagar la televisión?

El espacio del cura Hasbún. Los demás son potables.

Defínase respecto a la religión.

Cristiano. Abierto a todos los caminos espirituales. El libro El canto del pájaro me interpreta en su mirada abierta a todos los desarrollos personales sin chauvinismo religioso.

Perdone la brutalidad de mi pregunta, pero ¿qué ha ganado la humanidad teniéndole a usted?

Muchísimo, pero no voy a entrar en detalles.

¿Qué rasgos tiene en común con otros seres de su signo?

Soñadores, creativos, transgresores.

¿Con qué debe tener cuidado el presidente Aylwin?

Con el terrorismo de derecha e izquierda.

¿Por qué tanta gente joven tiende a la convivencia de pareja y posterga o rechaza el matrimonio?

Buscan experimentar la autenticidad y la libertad en la relación amorosa, que la institución matrimonio les coarta.

¿Qué afinidad tiene con lo esotérico oriental en boga?

Muchas desde que mi abuela Anita, que es esotérica, me sacó mis cálculos renales con sus secretos mágico-amorosos.

¿Cómo es su relación con la angustia?

Mala.

Describa lo que es para usted su mejor fiesta.

Las fiestas sorpresa. Sobre todo la de mi último cumpleaños, en que llegué neurótico a la casa discutiendo con mi mujer y ella me había preparado una…. fiesta sorpresa.

¿Qué sociedad actual le satisface por la forma cómo ha resuelto problemas políticos, sociales y económicos?

Resolver los tres al mismo tiempo es como difícil. Esperemos que nosotros seamos capaces. Me gusta el derecho a pataleo de Estados Unidos, la creatividad política italiana, la eficacia japonesa, la solidaridad de los cubanos, la organización alemana, etcétera.

De acuerdo con su experiencia, ¿existe un placer físico comparable al que ofrece la sexualidad?

Podría ser quizá un baño de tina acompañado, pero ahí volvemos a lo mismo…

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