Álvaro Bardón | Astrología: Son patrañas

Álvaro Bardón
Astrología: Son patrañas

Publicado el 22 octubre 1990

Ciego y Viruta le decían cuando niño en San Miguel, por miope y pelo tieso. Pero más le decían que era un niño modelo, un niño estudioso. Fome. De ese carácter retraído y de quizá qué exigencias de su padre (don Severino, un español, empleado de Los Gobelinos), fue formando úlceras precozmente. Hasta que un día le sangraron y debió operarse. Poco después -era el tiempo de la Unidad Popular, 1971- abandonó su cargo de funcionario del Banco Central, desangrado anímicamente.

Volvió en gloria y majestad durante los años de Pinochet y fue presidente de ese banco por cinco años -su mejor época- y terminó como presidente del Banco del Estado, al final del mismo Gobierno.

Desde la época juvenil, en que tenía como “modelo humano” a Frei, hasta hoy, contrario a esas ideas “contaminadas” de estatismo, mucho ha cambiado en Álvaro Bardón Muñoz, que hoy vive su medio siglo. Y que de Chicago Boy ha pasado a Chicago Senior.

Lo que no ha cambiado, eso sí, es su amor por el jamón serrano, el vino, el cebiche y el chorizo español (su abuelo era un maestro primario en León); su carácter extremadamente amistoso; su timidez con las mujeres; su tozudez española, su perseverancia y su manito de guagua (“soy más bien apretado”).

Tampoco cambia su franqueza. Por eso es capaz de decir que la clase más alta de Chile “es botarate, poco austera y mala para trabajar”, mientras la clase media se caracteriza por su arribismo y la envidia. Los más ricos le parecen “inteligentes y buenas personas”; los del medio, moderados y estables.

¿En qué se parecen Aylwin y Pinochet?

En que saben mandar, manejar personas y navegar escuchando. Los dos son muy porfiados o de fuertes convicciones.

Haga política ficción y diga cuándo cree que Pinochet dejará el Ejército y qué hará después.

Creo que lo dejará más temprano que tarde y que incursionará en política.

¿Qué virtud suya intentaría que se le reconociera como acto de justicia?

Haber visto a tiempo lo que le convenía a Chile en lo económico y social.

¿Qué piensa del “gabinete en la sombra” que reclutó Allamand en Renovación Nacional?

Que sus miembros son buenos, pero que la idea es mala. Al menos como se ha presentado.

El senador Papi ha declarado que a él le gustan los bailes “donde uno siente lo que agarra”. ¿Qué prefiere usted?

Depende del plan en que uno ande, pero tiendo a preferir lo que dice Papi.

A su edad, ¿por qué siente mayor curiosidad?

En verdad soy muy poco curioso.

¿Reflexiona siempre antes de lanzarse?

No.

¿Ha llorado frente a su pareja en momentos de conflicto?

Sí, o algo parecido.

¿Qué tipo de emociones siente cuando en la TV escucha a las siguientes personas?… Ricardo Lagos, Jaime Guzmán, Volodia Teitelboim, Evelyn Matthei, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, el general Manuel Contreras, Patricio Aylwin.

Con franqueza, trato de no escucharlos.

¿En qué recibió elogios como estudiante?

Era buen alumno y buen compañero. Un niñito bueno.

¿La profesión más mentirosa?

La política. Lamentablemente.

¿Cómo llegó usted a tomar su primera posición política en la juventud? ¿Qué influyó?

Me inscribí en la Juventud Demócrata Cristiana de San Miguel para lograr cambios hacia un desarrollo de carácter humanista cristiano.

¿Usted es de los que desea éxito y felicidad a sus adversarios?

Les deseo felicidad, que les vaya bien, pero que pierdan las elecciones.

¿Usted pasa la mayor parte del día contento, satisfecho, muy feliz, sereno o triste?

Más bien preocupado; entre satisfecho y triste.

¿Cómo actúa cuando le incomoda la soledad?

Busco amigos. Leo.

¿En qué le parecen enteramente distintos hombre y mujer?

En la fortaleza de las mujeres para sufrir o enfrentar peligros. Tienen más pantalones.

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